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Participa en la Encuesta de Gestión Patrimonial: Sitio de Memoria Melinka-Puchuncaví

Buscamos conocer cómo las comunidades se conectan con el Sitio de Memoria Melinka-Puchuncaví. Los resultados de esta encuesta serán fundamentales para el proceso de planificación y gestión patrimonial del sitio en su calidad de Monumento Nacional en la categoría de Histórico.

Nuestra Corporación ha sido seleccionada para ejecutar este proyecto tras la adjudicación de la Convocatoria 2025 del Componente 2: Asistencias Técnicas Patrimoniales, específicamente en la línea de Fortalecimiento de Conceptos del Patrimonio Cultural

¿Por qué es importante tu participación?
Este proyecto impulsa acciones de vinculación que promueven una comprensión crítica del sitio y su rol en el territorio. Más allá de la protección legal, buscamos asegurar su puesta en valor mediante un proceso de resignificación construido en conjunto con el entorno local. 

  • Periodo de participación: Desde el 2 de febrero al 31 de marzo de 2026.
  • Organiza: Corporación de Memoria y Cultura de Puchuncaví. 

¡Tu voz es fundamental para construir este espacio de memoria viva! Agradecemos de antemano tu tiempo y colaboración.

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Día del Detenido Desaparecido

Hay que exterminar el cáncer marxista”. Grandilocuente y brutal frase que resonó en todo el país iniciado el golpe del 11 de septiembre de 1973, y que se hizo carne con el brutal asesinato de toda una generación de dirigentes sindicales, sociales, estudiantiles y políticos partidarios del gobierno legítimo de Salvador Allende.

El exterminio comenzó en la primera ola de horror desatada ese 11; y posteriormente en la segunda ola, que golpeó a la valiente resistencia a la dictadura. La dictadura militar, al amparo y con apoyo directo de las clases dominantes del país, instauró un nuevo crimen de lesa humanidad: el secuestro y desaparición de quienes resistían.

Los detenidos políticos en esta nueva etapa de represión, luego del martirio de la tortura, tenían dos destinos: el confinamiento en campos de concentración o su asesinato que se concretaba en la figura del “detenido desaparecido”. Muchos de ellas y ellos habían sido vistos en los distintos centros de tortura y, por ende, se sabía que estaban vivos, aunque posteriormente eran asesinados y desaparecidos.

El “desaparecimiento” de las y los detenidos políticos, que suman más de un millar, se mantiene hasta hoy. A pesar de los esfuerzos de anteriores gobiernos y del actual, no ha sido posible recuperar todos los cuerpos de aquellos compañeros y compañeras asesinadas.

¿Dónde están?, pregunta apremiante expresada por las madres, esposas, hermanas, familias enteras; pero sin respuesta por parte de las FFAA. Muchas de esas familias buscadoras  han muerto sin saber el destino de sus seres queridos. El “detenido desaparecido” es un ejemplo infamante del horror de la dictadura militar y de las clases dominantes que apoyaban sin un rastro de misericordia la matanza. Esa ausencia perenne, esa ausencia que no termina, sigue impulsando nuestra lucha por una sociedad con más dignidad, con más verdad y justicia

Queremos simbolizar a todos, todas y a Silvio Vicente Pardo Rojas quien era militante del MIR y estudiante de Derecho de la Universidad Católica de Valparaíso y que fue hecho desaparecer desde el propio Campo de Concentración Melinka-Puchuncavi, fue detenido el 4 abril 1974 por agentes de inteligencia de la Armada de Chile.

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Corporación de Memoria y Cultura de Puchuncaví inicia proyecto “Nuevas Voces: Taller de Podcast para la Participación Juvenil” en Colegio General Velásquez.

En el Colegio General José Velásquez de Puchuncaví comenzó la ejecución del proyecto “Nuevas Voces: Taller de Podcast para la Participación Juvenil en Puchuncaví”, una iniciativa impulsada por la Corporación de Memoria y Cultura de Puchuncaví y financiada por el Fondo de Fortalecimiento de Organizaciones de Interés Público (FFOIP) 2025 del Ministerio Secretaría General de Gobierno.

La propuesta se centra en la formación de adolescentes de tercero y cuarto medio del propio establecimiento, quienes durante los meses de septiembre y octubre participarán en un taller orientado a fortalecer la participación ciudadana juvenil, la reflexión crítica sobre los derechos humanos y la creación de contenidos digitales con mirada propia.

El proyecto se desarrolla bajo los enfoques de la educomunicación y el artivismo. La educomunicación integra educación y comunicación para promover aprendizajes participativos y críticos, educando en y a través de los medios. El artivismo, en tanto, utiliza el arte como herramienta de activismo social, generando conciencia y movilización a través de la expresión artística. Ambos marcos metodológicos, que fundamentan el programa de Educación en Derechos Humanos de la Corporación, buscan innovar en la educación en derechos humanos, en sintonía con la Declaración de las Naciones Unidas sobre educación y formación en esta materia, que promueve el uso de las nuevas tecnologías, los medios de comunicación y las artes para promover valores democráticos.

Durante el taller, los y las estudiantes producirán cuatro podcasts originales que recogerán sus miradas en torno a temáticas vinculadas a los derechos humanos, la participación y los desafíos de la juventud en Puchuncaví. Se espera que estos contenidos se conviertan en un espacio de expresión y visibilización, al mismo tiempo que el colegio cuente con la motivación y las herramientas necesarias para continuar explorando en el futuro la producción digital como medio de participación ciudadana.

La Corporación de Memoria y Cultura de Puchuncaví destacó que el proyecto busca no solo entregar herramientas técnicas y conceptuales, sino también abrir un espacio creativo que permita a los y las adolescentes reconocerse como protagonistas de los procesos sociales y culturales de su territorio.

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¿Sabes quién es Soporopo?

Podrás conocerlo en el cuentacuento: “Historias de Soporopo. El árbol de la memoria y el futuro”.

El día de los Patrimonios de Niñas, Niños y Adolescentes se estableció el 25 de mayo de 2023, mediante el Decreto Nº21 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Con este evento se busca conmemorar hitos globales de promoción de los derechos de las infancias: el Día Universal de la Niña y del Niño, la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos de la Niña y Niño (1959) y de la Convención de los Derechos del Niño y Niña (1989).

En el marco de esta instancia este 23 de agosto invitamos a todas las familias a conocer esta historia a través del material audiovisual que permitirá de forma entretenida reflexionar sobre la importancia de conocer nuestra historia.

Además, niños y niñas podrán descargar material para pintar a Soporopo a través del siguiente link

Pintar a Soporopo

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A 50 años de la huelga de hambre en Melinka-Puchuncaví: la dignidad como acto de resistencia.

Este 31 de julio se cumplen 50 años de una de las acciones de resistencia más significativas protagonizadas por personas prisioneras políticas durante la dictadura civil-militar en Chile: la huelga de hambre realizada en el campo de concentración de Melinka-Puchuncaví en 1975. La protesta, que se extendió por más de una semana, se trató de la primera huelga de hambre en dictadura y fue encabezada por cerca de un centenar de prisioneros políticos, en su mayoría militantes del MIR, quienes pese a estar privados de libertad, respondieron con dignidad y coraje frente a una de las maniobras más brutales de desinformación impulsadas por la dictadura, la llamada “Operación Colombo”.

Durante la última semana de julio de ese año, los principales medios de prensa oficialistas difundieron una noticia que sacudiría al país en la que señalaba que 119 militantes de izquierda habrían muerto en el extranjero asesinados por sus propios compañeros. Esta operación de propaganda, orquestada por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en colaboración con servicios de inteligencia de Argentina y Brasil, buscaba encubrir el asesinato y desaparición forzada de estas personas, muchas de las cuales habían sido vistas previamente en centros de detención clandestinos como Villa Grimaldi, Londres 38, o Tres Álamos. Fue una estrategia sistemática para deslegitimar a las víctimas, fracturar los lazos políticos y borrar toda responsabilidad del Estado en su desaparición.

En ese contexto, los prisioneros del campo de Melinka al tomar conocimiento de la noticia, reconocieron en las listas publicadas nombres de compañeras y compañeros con quienes habían compartido encierro, por lo que decidieron emprender una huelga de hambre como gesto ético y político de denuncia. Aislados, sin acceso a medios de comunicación ni garantías mínimas, la huelga fue una forma de romper el cerco informativo e interpelar a la comunidad nacional e internacional, siendo también un gesto y un poderosa señal hacia los familiares de las personas detenidas desaparecidas, que seguían buscando respuestas en un país sumido en el miedo y la represión. “El momento más emotivo fue cuando, al octavo día, llegaron los familiares de los detenidos desaparecidos y nos hicieron la “V” de la victoria; estábamos contentos, yo personalmente estaba súper emocionado. Por lo menos les habíamos dado a los familiares un respaldo, a pesar de las circunstancias que tenían y de las posibilidades que nos podía otorgar esa acción. A pesar de todo eso, había habido un espíritu colectivo de solidaridad y de convicción”, rememoró Julio Torres Villegas, quien fue parte de la huelga de hambre.

La protesta llegó a oídos del entonces Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien intercedió ante el régimen, lo que contribuyó a su finalización tras ocho días de resistencia. “Terminamos el movimiento porque creíamos que habíamos logrado denunciar y hacer saber en el exterior y en Chile que era una farsa que los 119 habían muerto en el extranjero, siendo que habían sido detenidos en Chile, torturados en la Villa Grimaldi, y habían sido direccionados por la propia Dirección de Inteligencia Nacional hacia lugares desconocidos”, recuerda Jorge Weil Parodi, sobreviviente de Villa Grimaldi y ex prisionero de Melinka Puchuncaví. 

En un país donde persisten las desigualdades estructurales, los discursos negacionistas y las violaciones a los derechos humanos, recordar la huelga de hambre de Melinka es reafirmar nuestro compromiso con la memoria, la justicia y la dignidad. No se trata solo de mirar al pasado, sino de preguntarnos qué hacemos hoy, desde nuestras instituciones, espacios de memoria y comunidades, para que actos como estos no se repitan jamás. Recordar la huelga de hambre de Melinka no es solo un ejercicio de memoria histórica; es, ante todo, un compromiso ético con quienes lucharon por un país más justo y con quienes siguen luchando hoy para que hechos como estos no se repitan jamás.


Destacamos la importancia de los registros y construcción de Archivos Orales como fuente primaria para conocer nuestra historia. Invitamos a los ex prisioneros políticos de Melinka-Puchuncaví, que han sido parte de esta historia a registrar su testimonio en el archivo oral de la Corporación de Memoria y Cultura de Puchuncaví. Contáctanos a melinka.puchuncavi@gmail.com para mayor información.

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